Una operación conjunta entre Paraguay y Brasil permitió sacar de circulación unas 498 toneladas de marihuana y ocasionar pérdidas superiores a 73 millones de dólares a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.

Campamentos destruidos (gentileza)

La Operación Nueva Alianza 56 se desarrolló durante diez días consecutivos en zonas boscosas del departamento de Amambay, en las cercanías de Pedro Juan Caballero y Capitán Bado.

El procedimiento fue ejecutado por agentes especiales de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), con apoyo del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), helicópteros de la Policía Federal del Brasil y de la Fuerza Aérea Paraguaya, bajo la coordinación del Ministerio Público, representado por la fiscal Rosana Coronel.

Destrucción de las plantaciones (gentileza)

Como resultado, fueron destruidos 24.485 kilogramos de marihuana prensada, desmantelados 71 campamentos clandestinos y erradicadas 158 hectáreas de cultivos de cannabis, cuya producción potencial alcanzaba 474.000 kilogramos de marihuana.

De acuerdo con las autoridades, el operativo representó un duro golpe a las estructuras del narcotráfico que operan en la frontera, al afectar su capacidad de producción, logística y financiamiento. La estimación del perjuicio económico supera los 73 millones de dólares, tomando como referencia el valor de la droga en el mercado brasileño.

Toda una infraestructura para la producción (gentileza)

La SENAD destacó que la Operación Nueva Alianza 56 reafirma la cooperación estratégica entre Paraguay y Brasil para combatir el narcotráfico desde el origen de la producción ilícita.