Un grave accidente de tránsito registrado en la mañana del sábado sobre la Ruta PY05 General Bernardino Caballero dejó como saldo tres personas heridas y cuantiosos daños materiales en dos vehículos involucrados. Un suboficial de la policia en total estado de ebriedad fue uno de los protagonistas del siniestro.

El suboficial salió de su carril y se produjo el impacto en un ambiente de fuerte neblina (Gentileza)

El percance ocurrió alrededor de las 07:50, a la altura del kilómetro 200, en la localidad de Caacupemí, distrito de Concepción. Los vehículos involucrados fueron un automóvil Toyota Allion, guiado por el suboficial ayudante Fabio David Mazacotte Rodríguez, de 26 años, personal de la Comisaría 10ª Central de Mariano Roque Alonso, y un Toyota Allex conducido por Ruth Madeleine Romero Genez, de 20 años, quien viajaba acompañada de Antonia Colman Esquivel, de 40 años.

Según el informe policial, agentes acudieron al lugar tras una alerta recibida a través del Sistema 911. Al llegar encontraron ambos vehículos con severos daños tras un choque frontal. El suboficial se hallaba sentado al costado de la ruta con lesiones visibles, mientras que las dos mujeres estaban tendidas sobre el pavimento y fueron auxiliadas de inmediato.

Las víctimas fueron trasladadas a centros asistenciales de Concepción. En el IPS, la médica de guardia Cindy Chamorro diagnosticó a Antonia Colman una laceración esplénica y fractura costal, mientras que Ruth Romero sufrió una luxación de radio y fractura de cúbito.

De acuerdo con la versión brindada por la conductora del Toyota Allex, ella circulaba desde Horqueta con destino a Concepción cuando el Toyota Allion habría invadido su carril, provocando el impacto frontal que no pudo evitar.

Por su parte, en el Hospital Regional de Concepción, el suboficial Fabio Mazacotte fue diagnosticado con luxación de cadera izquierda, traumatismo cerrado de tórax y una herida cortante en el labio inferior.

La Patrulla Caminera realizó la prueba de alcotest a ambos conductores. Ruth Romero arrojó resultado negativo (0,000 mg/L), mientras que el suboficial registró 0,822 mg/L de alcohol en sangre.

Por disposición del fiscal de turno, Joel Díaz, ambos vehículos fueron incautados y trasladados a la sede policial para los procedimientos correspondientes. El caso quedó a cargo del Ministerio Público para la investigación de las circunstancias del accidente.

Lamentable hecho por la irresponsabilidad del agente policial que manejaba ebrio.