Benigna Parini, de 72 años, y su hija Benedigta Cabañas, de 42, ambas con discapacidad visual, enfrentan una difícil realidad en el barrio Santo Domingo Sabio de Concepción. La familia habita una precaria vivienda de madera con goteras y un baño ubicado al fondo del terreno, situación que complica aún más su día a día. Vecinos solicitan el apoyo de la ciudadanía y de las autoridades.

Una familia del barrio Santo Domingo Sabio atraviesa una de las situaciones de mayor vulnerabilidad social en la ciudad de Concepción. Benigna Parini, de 72 años, y su hija Benedigta Cabañas, de 42, ambas con ceguera, viven en una modesta vivienda de madera junto a Antonio Javier Cabañas, hijo de Benigna y hermano de Benedigta, además de una nieta que actualmente también enfrenta problemas de salud.
La vivienda presenta importantes deterioros estructurales. Según relatan los vecinos, el techo tiene numerosas goteras y, durante las lluvias, el patio queda completamente inundado, dificultando aún más la movilidad de las dos mujeres. A ello se suma que el único baño se encuentra en el fondo del terreno, una condición que representa un verdadero obstáculo para quienes dependen de asistencia permanente debido a su discapacidad visual.




La vecina Ester Bernal explicó que la comunidad se encuentra organizándose para brindar una solución definitiva a la familia mediante la construcción de una vivienda de material con baño interno.
«Es una situación bastante vulnerable y muy complicada. El lugar donde viven es insalubre para ellas, que están ciegas y necesitan un hogar digno», manifestó.
Bernal comentó además que la nieta, quien habitualmente cumple un rol fundamental en el cuidado de su abuela y de su madre, actualmente permanece enferma y en reposo, por lo que la familia requiere aún más acompañamiento y asistencia.
Ante esta realidad, los vecinos apelan a la solidaridad de la ciudadanía y también al compromiso de las autoridades y representantes electos para brindar una respuesta a esta familia.


«Pedimos que puedan acercarse, conocer la realidad que viven y colaborar con cualquier aporte, ya sea con materiales o ayuda económica», expresó la vecina.
Como parte de la campaña solidaria, actualmente se encuentra en marcha una rifa benéfica cuyo sorteo será el próximo 25 de agosto, con un costo de G. 10.000 por número. Además, quienes deseen realizar donaciones o colaborar de cualquier otra forma pueden comunicarse al 0959 712 288, teléfono de contacto de los vecinos que coordinan la ayuda.
La comunidad espera que la solidaridad permita mejorar las condiciones de vida de Benigna y Benedigta, quienes enfrentan diariamente las dificultades impuestas por su discapacidad visual en un hogar que no reúne las condiciones mínimas para una vida digna.

