Un conflicto de varios meses entre dos vecinos derivó en un grave episodio registrado el domingo en el barrio San Roque de Concepción. Juan Pastor Ramírez denunció haber sido blanco de varios disparos y señaló a Abraham Aranda, quien fue aprehendido. La familia del detenido rechaza la acusación y sostiene una versión diferente de lo ocurrido.

El depósito del vecino aprehendido y, a la izquierda, la vivienda de Juan Ramírez.

Un prolongado conflicto entre vecinos terminó con disparos y la aprehensión de un hombre durante la mañana del domingo, en una vivienda ubicada en inmediaciones de las calles Juana M. Ortellado y Padre Guster, del barrio San Roque de Concepción.

El procedimiento fue realizado por agentes de la Comisaría 10ª Inmaculada, que aprehendieron a Abraham Aranda Cañete, de 46 años, por un supuesto hecho de tentativa de homicidio. La denuncia fue formulada por su vecino, Juan Pastor Ramírez Benítez, de 63 años.

De acuerdo con el informe policial, Ramírez comunicó telefónicamente que había sido víctima de un ataque con arma de fuego mientras se encontraba en su domicilio. Según su relato a los intervinientes, estaba encendiendo fuego para preparar un asado cuando escuchó a Aranda desde la terraza de la propiedad vecina. Sostuvo que, tras reclamarle por el humo, su vecino habría realizado varios disparos en dirección a su vivienda.

En una entrevista posterior, Ramírez aseguró que el episodio no constituye un hecho aislado, sino que sería consecuencia de un conflicto que arrastran desde hace varios meses. Señaló que las diferencias comenzaron principalmente por árboles ubicados en su propiedad y posteriormente se habrían sumado otros desacuerdos entre ambos.



El denunciante afirmó que el domingo escuchó entre 10 y 12 disparos y consideró que fueron efectuados con intención de alcanzarlo. También sostuvo que ya había presentado denuncias anteriores relacionadas con supuestas amenazas, agresiones verbales e invasión de propiedad, entre otros hechos.

Ramírez relató además que el miércoles anterior habría protagonizado otro incidente con su vecino y otras personas frente a la vivienda, situación que, según dijo, también puso a conocimiento de las autoridades.

“Le pido justicia y protección para mi familia”, manifestó el hombre, quien aseguró sentirse preocupado ante una eventual escalada del conflicto.

La familia del aprehendido rechaza la acusación

Por su parte, Joel Aranda, hermano del hombre aprehendido, brindó una versión completamente diferente. Afirmó que Abraham viene siendo objeto de hostigamientos y negó que haya realizado los disparos con la pistola incautada por la Policía.

Según Joel, las diferencias comenzaron luego de que su hermano adquiriera el inmueble situado junto a la propiedad de Ramírez y construyera un depósito. Aseguró que desde entonces surgieron reiterados inconvenientes relacionados con árboles, ramas, límites de las propiedades y la quema de residuos.

Joel Aranda, hermano del aprehendido, brindó su versión de los hechos y negó que Abraham haya realizado los disparos con la pistola incautada.

El hermano del aprehendido sostuvo que existe incluso una denuncia previa promovida por Abraham debido a la quema frecuente de basura y el humo que llegaría hasta su propiedad. Según su versión, esta situación habría vuelto a repetirse el domingo y motivó el reclamo que antecedió al incidente.

Joel Aranda reconoció que hubo detonaciones, pero aseguró que su hermano habría utilizado bomba de estruendo (12×1) y no la pistola 9 milímetros. Según afirmó, Abraham habría hecho explotar la bomba luego de reclamar por el humo, mientras que atribuyó los disparos con arma de fuego a Ramírez. Esta versión deberá ser determinada mediante las pericias correspondientes.

Pistola quedó a disposición de Criminalística

Tras recibir la denuncia, agentes policiales se trasladaron hasta la vivienda de Abraham Aranda y procedieron a su aprehensión. Durante el procedimiento fue incautada una pistola marca Versa, modelo Tundera Pro, calibre 9 milímetros, que quedó a cargo del Departamento de Criminalística.

El hermano del detenido aseguró que Abraham informó voluntariamente a los agentes que poseía el arma y la entregó para que fuera sometida a peritaje. También afirmó que se le practicaron pruebas para determinar si había efectuado disparos.



Personal de Criminalística realizó trabajos técnicos en el lugar y levantó indicios que serán analizados dentro de la investigación.

El procedimiento fue comunicado al agente fiscal Meiji Udagawa, de la Unidad Penal N.º 1, mientras que Abraham Aranda fue trasladado hasta la sede policial.

El caso queda ahora sujeto a la investigación fiscal y, principalmente, a los resultados de las pericias de Criminalística, que serán fundamentales para establecer la mecánica del hecho y determinar el origen de los disparos en medio de las versiones contrapuestas de ambos vecinos.