La interna municipal dejó dos lecturas fuertes en la capital departamental: la ANR registró una de sus participaciones más altas y Berni Villalba alcanzó una votación inédita en una interna colorada, mientras que el PLRA tuvo una de sus jornadas más débiles, con bajo acompañamiento y un llamativo caudal de votos en blanco pese a contar con una candidatura de consenso.

Las elecciones internas municipales en el distrito de Concepción dejaron un escenario político claramente marcado por el contraste entre los dos principales partidos tradicionales. En la ANR, el actual intendente Bernardo “Berni” Villalba Ayala logró una victoria amplia y contundente, consolidándose como candidato colorado para las municipales de octubre con una cifra que, según los registros comparativos disponibles, se ubica entre las más altas alcanzadas por un precandidato a intendente en una interna colorada local.
Con las 69 mesas escrutadas, Villalba obtuvo 7.339 votos, equivalentes al 68,75%, superando con holgura a Silvio Ayala, de la Lista 6, quien llegó a 2.934 votos, con el 27,48%. La participación colorada alcanzó el 44%, un número significativo para una interna municipal y que refuerza la lectura de una estructura movilizada en torno al oficialismo local.
La comparación con las internas del 2021 permite dimensionar el crecimiento electoral de Villalba dentro de la ANR. En aquella oportunidad, había logrado aproximadamente 3.854 votos, con el 52,80%. En esta interna, prácticamente duplicó ese caudal, sumando más de 3.400 votos adicionales y elevando su porcentaje a casi el 69%. El dato no es menor: no solo ganó, sino que amplió de manera considerable su base de respaldo interno.
El resultado también tuvo efecto directo en la conformación preliminar de la Junta Municipal colorada. Aplicando el sistema D’Hondt sobre los datos actualizados, la Lista 2 de Honor Colorado se quedaría con 9 lugares, mientras que la Lista 6 de Colorado Añetete obtendría 3 bancas y la Lista 5 de Causa Republicana no alcanzaría representación. Esto fortalece aún más al sector liderado por Villalba, que no solo retiene la candidatura a la intendencia, sino que además proyecta mayoría dentro de la futura lista de concejales.

En la vereda liberal, el panorama fue distinto. Alejandro «Tati» Urbieta, candidato de la Lista 3 del PLRA, fue oficializado como postulante a la intendencia con 3.055 votos, equivalentes al 85,43%. Sin embargo, el dato político más llamativo no está en la victoria, ya que se trataba de una candidatura única, sino en los niveles de participación y en la cantidad de votos en blanco.
Según los datos cargados del TREP en el distrito de Concepción, el PLRA tuvo 46 mesas instaladas, de las cuales fueron procesadas 45, con un porcentaje procesado del 97,83%. La participación fue de apenas 20,05%, una de las más bajas registradas por el liberalismo concepcionero en internas municipales recientes. Además, se contabilizaron 520 votos en blanco, frente a 3.055 votos válidos para Urbieta y solo 1 voto nulo.
Ese volumen de votos en blanco adquiere relevancia política porque Urbieta llegaba como candidato de consenso. En términos simples, una parte del electorado liberal fue a votar, pero no acompañó expresamente la candidatura única. En una interna competitiva, el voto blanco puede diluirse entre las opciones; en una interna con un solo candidato, se convierte en una señal de advertencia.
Otro dato político relevante fue el desempeño departamental del movimiento Honor Colorado, identificado con la Lista 2 y sus variantes, que logró imponerse en 10 de los 14 distritos del departamento de Concepción, equivalente al 71,4% del total. La cifra confirma el predominio del oficialismo colorado en la interna municipal y refuerza el liderazgo departamental del sector de cara a las elecciones generales de octubre.

La comparación con el 2021 también muestra un retroceso importante en movilización liberal. En aquella interna, el PLRA tuvo una competencia mucho más abierta, con Mirta Ramona “Ramonita” Mendoza Díaz alcanzando aproximadamente 2.521 votos, Édgar Domínguez 2.276 y Sergio Coronel 1.970. En conjunto, los tres principales precandidatos superaban ampliamente el volumen actual de votos obtenidos por la candidatura única de Urbieta. Esta vez, aun sin competencia interna real, el PLRA no logró capitalizar una participación fuerte.
El contraste es evidente: mientras la ANR mostró una interna competitiva, con alta movilización y una victoria sólida de su actual intendente, el PLRA resolvió su candidatura con bajo nivel de participación y con una cantidad considerable de votos en blanco. De cara a octubre, ese dato obliga al liberalismo a trabajar no solo en la unidad formal, sino principalmente en la recuperación del entusiasmo de su base electoral.
Otra lectura importante está en el comportamiento de los votos. En la ANR, la competencia interna no debilitó al ganador; por el contrario, lo fortaleció. Berni Villalba salió con una legitimidad reforzada, una alta votación personal y una estructura de Junta Municipal favorable. En el PLRA, en cambio, la candidatura única evitó la disputa interna, pero no garantizó una demostración de fuerza en las urnas.
Así, las internas dejaron dos mensajes principales en Concepción: la ANR llega a la etapa preelectoral con un liderazgo consolidado y números históricos para su candidato, mientras que el PLRA deberá convertir una candidatura de consenso en una candidatura realmente movilizadora. Octubre será otra elección, con otro padrón y otro escenario, pero los datos de esta interna ya marcaron el primer termómetro político en la capital del primer departamento.
