A menos de 15 días de dejar el cargo, el intendente Celso Cañete consiguió una nueva ampliación presupuestaria de G. 1.700 millones, la segunda en menos de tres meses de gestión. La Junta Municipal aprobó el pedido prácticamente sobre tablas y casi sin oposición, con diez votos a favor y apenas dos en contra, pese a los cuestionamientos sobre la falta de tiempo para ejecutar y fiscalizar los recursos.

Una última ampliación antes de despedirse. A pocos días de concluir su breve administración municipal, el intendente de Concepción, Celso Cañete, obtuvo la aprobación de un nuevo pedido de ampliación presupuestaria por 1.700 millones de guaraníes, una decisión que despertó críticas tanto entre concejales actuales como entre integrantes de la futura Junta Municipal.
Lo llamativo es que en menos de tres meses de gestión, Cañete ya recurrió dos veces a este mecanismo. La primera solicitud, presentada poco después de asumir el cargo, fue por 500 millones de guaraníes. Ahora, cuando faltan menos de 15 días para entregar la administración, consiguió otros 1.700 millones, acumulando así ampliaciones por G. 2.200 millones.
El pedido fue aprobado durante la sesión ordinaria de la Junta Municipal, con diez votos a favor y dos en contra, según lo informado por el concejal Federico Krauer.
Precisamente, Krauer fue uno de los principales críticos de la medida. Junto con la concejala Patricia Coronel, dejó constancia de su rechazo, argumentando que resulta difícil justificar una ampliación de semejante magnitud cuando prácticamente se encuentra agotado el periodo de las actuales autoridades.
Según explicó, la administración municipal fundamentó su solicitud en la insuficiencia de recursos disponibles en determinados rubros presupuestarios.
Sin embargo, para el edil, el principal inconveniente radica en el escaso margen de tiempo que tendrá la actual Junta para verificar cómo serán utilizados esos fondos.
Krauer consideró que una decisión de esta naturaleza debería quedar en manos de las nuevas autoridades municipales, que serán las encargadas de ejercer el control durante el próximo periodo.
“¿Ampliación o modificación presupuestaria?”
Los cuestionamientos también llegaron desde la futura Junta Municipal. El concejal electo Mauricio Centurión, quien asistió a la sesión para familiarizarse con el funcionamiento legislativo, calificó de llamativa la solicitud presentada por la Intendencia.
Centurión planteó que, antes de autorizar nuevos recursos, correspondía realizar un análisis técnico sobre la ejecución del presupuesto municipal.
A su criterio, lo adecuado habría sido estudiar una modificación o reprogramación presupuestaria, trasladando recursos de rubros que no fueron ejecutados hacia aquellos que presentan necesidades.
Además, cuestionó la rapidez con la que se resolvió el pedido y la falta de acceso a la documentación respaldatoria por parte de quienes asistieron a la sesión.
Para el concejal electo, resulta poco creíble que una administración pueda ejecutar 1.700 millones de guaraníes en apenas unos días, especialmente cuando no se conocen anuncios de proyectos u obras de gran envergadura que justifiquen semejante movimiento presupuestario.
Centurión sostuvo que uno de los desafíos de la nueva Junta será revisar la situación financiera municipal, conocer cómo se ejecutaron los recursos durante 2026 y verificar las condiciones en las que será entregada la administración.
También señaló la necesidad de trabajar conjuntamente con el próximo intendente para establecer una hoja de ruta que priorice el orden financiero, la transparencia y el uso responsable del dinero público.
Por su parte, Krauer insistió en que las actuales autoridades legislativas prácticamente ya no tendrán oportunidad de fiscalizar el destino de la última ampliación aprobada.
