El acto será hoy, a las 18:30 horas, con la presencia de Mons. Vincenzo Turturro, Nuncio Apostólico en Paraguay. También se tendrá una celebración eucarística en el templo del barrio San Antonio de Concepción.

La comunidad del barrio San Antonio vivirá este viernes una jornada especial con la habilitación de las obras de mantenimiento y refacción realizadas en la Parroquia Nuestra Señora del Rosario y San Antonio de Padua, uno de los templos más tradicionales de la ciudad de Concepción.
El acto está previsto para las 18:30 horas y contará con la presencia de Mons. Vincenzo Turturro, Nuncio Apostólico en Paraguay. Como parte de la actividad, también se celebrará una misa en el templo recientemente restaurado.
Los trabajos fueron financiados por la Gobernación de Concepción, con una inversión aproximada de G. 250 millones. La intervención permitió recuperar varios sectores de la iglesia, cuidando los detalles propios de su valor histórico y religioso.




La gobernadora Dra. Liz Meza señaló que la obra nació como un pedido puntual, pero que con el paso de los días fue creciendo el entusiasmo de la comunidad y de las autoridades. Destacó además que el templo quedó en condiciones de volver a ser un lugar de referencia para los vecinos y visitantes.
“Es una iglesia con mucha historia y un patrimonio de Concepción. Ver cómo quedó realmente emociona, porque se mantuvo su esencia y hoy se puede disfrutar de un lugar único”, expresó Meza.
La jefa departamental también resaltó el acompañamiento de los vecinos del barrio San Antonio, quienes se involucraron en el proceso y demostraron el valor que tiene la parroquia para toda la comunidad.
Si bien las mejoras dentro del templo ya fueron concluidas, la gobernadora adelantó que aún quedan otros espacios del entorno que podrían ser atendidos más adelante, entre ellos el sector del colegio y la escuela.
La habilitación se realizará en coincidencia con una fecha de gran movimiento para la ciudad, antes del partido de Paraguay, por lo que las autoridades invitan a la ciudadanía a participar primero de este encuentro de fe y luego acompañar a la Albirroja.
