La música del norte paraguayo está de luto. Este viernes falleció a los 92 años don Tito Dávalos, reconocido violinista de la comunidad de Peguajhomi, distrito de Belén, recordado como uno de los pioneros de las orquestas típicas y un hombre que dedicó su vida a hacer vibrar el alma de su pueblo a través de las cuerdas de su violín.

Don Tito Q.E.P.D

Quienes lo conocieron lo describen como una persona noble, sencilla y apasionada por la música, capaz de emocionar con cada interpretación. Su partida deja un profundo vacío entre familiares, amigos, músicos y generaciones de jóvenes que crecieron admirando su talento.

El recuerdo de don Tito permanece ligado a momentos imborrables de la cultura concepcionera. Uno de ellos fue su histórica presentación junto a los niños del programa Sonidos de la Tierra en el emblemático Luna Park de Buenos Aires, una experiencia que muchos califican como una hazaña inolvidable para la música del norte.

Última foto de Don Tito con Ramón Giménez y Crescencio Ruiz

“En cada son de nuestros niños violinistas, tu nombre recordaremos”, expresó con emoción el profesor Crescencio Ruiz, director de la Escuela de Músicas Luis Cañete de Concepción, destacando el legado que deja en la formación musical y en la identidad cultural de la región.

El Prof. Ramón Giménez, cultor del arte concepcionero, participó del sepelio de don Tito y lamentó profundamente la pérdida de un grande del arte.

Don Tito con Flor Giménez, ambos violinistas

Con su partida, se apaga el violín de un grande, pero sus melodías seguirán vivas en la memoria de quienes alguna vez lo escucharon tocar. Don Tito Dávalos, el “señor de las cuatro cuerdas”, emprende ahora su último viaje, dejando detrás una vida de arte, humildad y amor por la música.

Semana negra

Alejandro Q.E.P.D

También esta semana partió a la eternidad Alejandro Díaz, otro reconocido músico concepcionero. Su partida sorprendió a la ciudadanía y dejó de luto al arte de esta ciudad.

Alejandro tuvo un ataque cardíaco en plena actuación, cumplió con eficaz como padre y esposo cumpliendo con su misión.