El anuncio del Gobierno sobre la construcción de un supuesto “mayor centro de inteligencia artificial del mundo” en Paraguay abrió un intenso debate en el ámbito tecnológico y científico, donde surgen cuestionamientos sobre su viabilidad, impacto y el verdadero rol que tendría el país dentro del proyecto.

“Centro de IA en Paraguay”

El presidente de la República, Santiago Peña, había presentado la iniciativa como una apuesta estratégica para posicionar a Paraguay en el mercado global de la inteligencia artificial, en alianza con Taiwán y con una inversión estimada en USD 40.000 millones, bajo un modelo comparable al de Itaipú o Yacyretá.

Sin embargo, especialistas locales advierten que el país no contaría actualmente con la capacidad técnica ni humana para desarrollar una infraestructura de tal magnitud. En ese sentido, Luis Benítez Aguilar, secretario de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial, cuestionó duramente el alcance del proyecto.

“En cuanto a producción de ingenieros, en cuanto a capacidad local respecto a esta tecnología, no pasa más de 10 ingenieros que conocen este tipo de tecnología. De hecho, quienes están en investigación son como 5 nada más. Hoy es un delirio, es imposible”, expresó en declaraciones a la radio 1080 AM.

El especialista señaló además que este tipo de iniciativas dependen de acuerdos internacionales complejos y del acceso a hardware de alta gama, en medio de una disputa global por semiconductores y tecnologías de procesamiento de datos. Citó como ejemplo el rol de empresas como TSMC en la fabricación de chips y Nvidia en el desarrollo de la tecnología de inteligencia artificial.

Benítez también puso en duda el uso real que tendría el eventual centro de datos y quiénes serían los beneficiarios directos. “La pregunta ahí es: ¿van a ser utilizados por las escuelas, por las Pymes, por el gobierno? Porque al final, estos centros, una vez construidos, tampoco necesitan mucha gente para mantener el funcionamiento”, afirmó.

En esa línea, advirtió que el país podría terminar cumpliendo un rol secundario dentro de la cadena global tecnológica. “Lo peligroso es que quien trabaja en esos centros está en California, en Taiwán o en otro lado del mundo”, señaló, al tiempo de advertir sobre una posible inserción periférica de Paraguay en la disputa geopolítica por la inteligencia artificial.

Según el especialista, el enfoque del proyecto estaría más vinculado al aprovechamiento de la energía eléctrica barata que a un desarrollo tecnológico local. “Es básicamente un enchufe de energía barata que pasa a paliar un grave problema que tiene Estados Unidos en el sentido de que no tiene suficiente energía para generar estos centros de datos”, sostuvo.

En contraste, el jefe de Gabinete, Javier Giménez, defendió la iniciativa y afirmó que el objetivo es transformar la ventaja energética del país en capacidad de procesamiento de datos, mediante la venta de servicios de supercómputo a empresas globales como Google y Meta, además de gobiernos extranjeros.

Mientras el Gobierno apuesta a posicionar a Paraguay como un nuevo polo tecnológico global, las dudas del sector especializado mantienen abierto el debate sobre el alcance real del proyecto y el lugar que ocuparía el país en la cadena internacional de la inteligencia artificial.

📰 El Nacional