Un hombre de 38 años, presuntamente en estado de ebriedad, fue sorprendido por agentes policiales con un revólver calibre 32. Tras el procedimiento, recuperó su libertad por disposición fiscal, aunque continuará sometido a un proceso judicial.

Un hombre de 38 años fue aprehendido en la madrugada del miércoles 7 de octubre, luego de ser denunciado por realizar disparos al aire con un arma de fuego en inmediaciones de la rotonda de la ciudad de Concepción, en el barrio Itacurubí.
El procedimiento se registró alrededor de las 04:00, sobre la avenida Bernardino Caballero y Teniente Semidey. El involucrado fue identificado como Bernardo Benítez Noceda, de 38 años, domiciliado en el mismo barrio.
De acuerdo con el informe de la Comisaría 1ª del barrio Itacurubí, el Sistema 911 alertó a los agentes sobre la presencia de una persona aparentemente alcoholizada que efectuaba disparos al aire en la vía pública.
Ante la denuncia, efectivos de la patrulla motorizada Móvil 11 acudieron al lugar, donde encontraron al sospechoso gritando y aparentemente bajo los efectos del alcohol. Durante la verificación, los intervinientes hallaron un arma de fuego que llevaba en la cintura del pantalón.
Se trataba de un revólver Taurus calibre 32, de color negro y mango de madera, que contenía cinco cartuchos en el tambor, cuatro de ellos percutidos y uno sin disparar. El arma fue incautada y el hombre trasladado hasta la sede policial.

El procedimiento fue comunicado al agente fiscal Arnaldo Andrés Argüello, de la Unidad Penal N.º 5, quien dispuso la incautación del arma y que el involucrado recuperara su libertad, considerando que el supuesto hecho de producción de riesgos comunes está tipificado como delito con una expectativa de pena de hasta cinco años, según lo señalado en el informe policial.
Posteriormente, Benítez Noceda fue sometido a una inspección médica en el área de Urgencias del Hospital Regional de Concepción y, tras completarse los trámites correspondientes, se retiró de la dependencia policial.
Pese a recuperar su libertad, el hombre continuará sometido al proceso judicial, mientras que el revólver y los cartuchos incautados serán remitidos a la unidad fiscal interviniente como elementos de evidencia.
