Estudiantes del Colegio Campo Verde impulsaron la primera experiencia de TECHO Paraguay en Concepción, logrando construir y entregar dos viviendas de emergencia a familias del asentamiento San Miguel. La iniciativa movilizó a 22 jóvenes y proyecta ampliar la participación a otros colegios el próximo año.

El proyecto Techo en Concepción fue todo un éxito.

Por primera vez, el proyecto de TECHO Paraguay llegó a Concepción mediante una iniciativa impulsada por estudiantes del Colegio Campo Verde, quienes lograron concretar la construcción de dos viviendas de emergencia destinadas a familias del asentamiento San Miguel.

El proyecto involucró un proceso previo de organización y recaudación de fondos. Los jóvenes realizaron rifas y una colecta ciudadana para reunir los recursos necesarios para las construcciones, contando con el acompañamiento y la colaboración de la comunidad concepcionera.

Sofía Alcaraz, Embajadora CC Campo Verde – Concepción, destacó el respaldo recibido durante esta primera experiencia y confirmó que ambas viviendas ya fueron terminadas e inauguradas. Agradeció especialmente a las personas que colaboraron durante la colecta, cuyo aporte permitió avanzar con el proyecto.

Los trabajos de construcción se desarrollaron durante varios días de septiembre, con jornadas que comenzaban desde tempranas horas de la mañana y se extendían prácticamente durante todo el día. Inicialmente se trabajó en la preparación de las bases y posteriormente en el montaje y culminación de las viviendas, hasta llegar a su inauguración.

La experiencia reunió a 22 estudiantes voluntarios, pertenecientes a distintos cursos del Colegio Campo Verde. Además de aportar mano de obra, los participantes tuvieron la oportunidad de aprender sobre construcción, utilización de herramientas, organización y trabajo en equipo.

Por su parte, Hernán Vargas, Embajador CC Campo Verde – Concepción, señaló que participar del proyecto significó una experiencia que cambió su manera de pensar y de observar la realidad. Uno de los principales desafíos, según explicó, fue organizar y mantener comprometido al grupo desde el inicio, teniendo en cuenta que se trataba de una actividad que nunca antes habían realizado.



El proceso comenzó mucho antes de levantar las viviendas. Los estudiantes tuvieron que organizar la venta de rifas, participar de la colecta y coordinar a los voluntarios, para posteriormente afrontar las jornadas de construcción.

Durante los trabajos, varios de los jóvenes utilizaron por primera vez herramientas de construcción y adquirieron conocimientos básicos de carpintería. También experimentaron una dinámica organizada por cuadrillas, con responsables encargados de coordinar las diferentes tareas.

Vargas destacó principalmente el aprendizaje relacionado con el liderazgo, el trabajo en equipo y el compromiso social, señalando que la experiencia no consiste únicamente en construir una vivienda, sino también en dedicar tiempo y esfuerzo para ayudar a otras personas.

Tras esta primera experiencia, los impulsores ya proyectan darle continuidad a la iniciativa el próximo año. La intención es involucrar a jóvenes de otros colegios de Concepción, de manera que el proyecto no quede limitado únicamente al Colegio Campo Verde y pueda sumar a más voluntarios.

Con una participación más amplia, el objetivo será aumentar también la cantidad de viviendas construidas y llegar a más familias que las necesiten, dando continuidad en Concepción a una experiencia que combina solidaridad, participación juvenil y trabajo comunitario.