El equipo de salud realiza visitas programadas y atenciones de urgencia en el territorio, con seguimiento integral de pacientes encamados y sus familias. La encargada de la unidad, Dra. Gabriela Lailla, señaló que actualmente cuentan con alrededor de 50 pacientes que requieren este tipo de atención.

La Unidad de Salud de la Familia (USF) del barrio Primavera de Concepción desarrolla un importante trabajo de atención comunitaria, con especial énfasis en las consultas domiciliarias destinadas a pacientes encamados y personas que, por sus condiciones, tienen dificultades para trasladarse hasta el puesto de salud.
La Dra. Gabriela Lailla, encargada de la USF, explicó que las visitas domiciliarias se realizan principalmente los días martes y jueves. El equipo acude tanto a consultas previamente programadas como a situaciones de urgencia que requieren atención en los propios domicilios.
Según detalló, la unidad tiene bajo seguimiento a un estimativo de 50 o más pacientes encamados, a quienes se brinda una atención integral que no se limita únicamente al control de la persona enferma. Durante las visitas, el personal de salud también conversa con los familiares y verifica las condiciones de otros integrantes del núcleo familiar.
El trabajo incluye además el control de niños, la revisión de las tarjetas de vacunación y la verificación de que cuenten con el esquema de inmunización actualizado.
“Es un trabajo integral, no es solamente el encamado”, explicó Lailla, al destacar que las visitas permiten detectar otras necesidades de salud dentro de las familias atendidas.
Dificultades con el abastecimiento
La profesional también se refirió a las dificultades que atraviesa actualmente la unidad debido a la falta de algunos insumos y medicamentos. Señaló que, en este momento, la USF no cuenta con suero, por lo que recurren al apoyo de otras unidades que todavía puedan disponer del producto.
Ante estas situaciones, el personal de salud, los familiares y los propios pacientes buscan alternativas para garantizar la continuidad de los tratamientos. Lailla reconoció que el territorio social de la USF es amplio y densamente poblado, lo que genera una mayor demanda de medicamentos e insumos.
A pesar de estas dificultades, destacó la comprensión de los usuarios y el trabajo conjunto que permite mantener las atenciones. “Nos estamos adaptando y también nos estamos ayudando”, manifestó la encargada, resaltando el compromiso del personal sanitario para continuar brindando el servicio con los recursos disponibles.
La profesional indicó finalmente que los familiares suelen consultar y reclamar cuando faltan medicamentos, principalmente porque deben afrontar el costo de adquirirlos por cuenta propia. Sin embargo, valoró que existe comprensión por parte de los usuarios respecto a la situación y una buena predisposición para colaborar con el equipo de salud.
