Con 29 años, Fernando Rubén Ruiz Medina busca continuar su camino en la Junta Municipal de Concepción. Abogado, contador, padre de familia y emprendedor, llegó al legislativo comunal con apenas 23 años y hoy asegura afrontar una nueva etapa de su vida con mayor experiencia y el objetivo de impulsar proyectos enfocados en infraestructura, espacios públicos, deporte, emprendedurismo y políticas sociales.


Fernando Ruiz, actual concejal municipal de Concepción, busca continuar su labor desde la Junta Municipal.

Detrás de la figura política, Fernando Ruiz habla primero de una etapa personal que, según afirma, cambió su manera de observar la vida y también de entender el servicio público. Hace poco más de un año nació su hija, Ana María Fernanda, y hace seis meses contrajo matrimonio con Fátima Benítez, con quien hoy comparte la construcción de su propia familia, una faceta que asegura le permitió valorar aún más los vínculos, las raíces y los pequeños momentos de la vida cotidiana.

“En primer lugar para mí está Dios y la familia”, expresa al describir esta nueva etapa.

Una vocación que comenzó mucho antes de la política

Ruiz sostiene que su interés por participar y asumir responsabilidades comenzó desde niño. Ya en la escuela fue presidente de grado y posteriormente del centro de delegados. Durante la secundaria presidió el centro de estudiantes y volvió a asumir ese rol durante su formación universitaria en la Facultad de Derecho de la Universidad Católica.

Su trayectoria también estuvo vinculada a movimientos juveniles y organizaciones de servicio, experiencias que, según relata, fueron consolidando una vocación que posteriormente trasladaría a la actividad política.


El trabajo cercano con los vecinos forma parte del modelo de gestión que Ruiz asegura buscar fortalecer desde la Junta.

Para Ruiz, tres conceptos resumen esa manera de entender el servicio: alegría, bondad y humanidad.

“La política es la mayor herramienta que tenemos para poder servir a los demás”, sostiene.

Ese recorrido lo llevó, con apenas 23 años, hasta la Junta Municipal de Concepción, convirtiéndose entonces, según recuerda, en uno de los concejales más jóvenes del país.

De las palabras a proyectos concretos

Ruiz señala que una de las experiencias que marcó su primer periodo fue el trabajo desarrollado junto a vecinos para la renovación de la Plaza Nanawa y el Parque Ecológico Inclusivo Amaya.

El proyecto, recuerda, tuvo un fuerte componente comunitario: numerosas familias colaboraron incluso con bolsas de cemento y otros aportes para acompañar las mejoras del espacio. La intervención incluyó trabajos de iluminación y caminero, mediante una articulación con vecinos y la comisión de la plaza.

Para Fernando, aquella experiencia representa el modelo que pretende llevar a otros sectores: recuperar los espacios públicos no solamente como infraestructura, sino como puntos de encuentro para las familias.

Otra gestión que destaca es la llegada del Programa Abrazo al asentamiento Niño Salvador. Según explicó durante la entrevista, actualmente el programa brinda alimentación y asistencia a más de 100 niños de esta comunidad.


Ruiz destaca entre sus gestiones la llegada del Programa Abrazo al asentamiento Niño Salvador, donde actualmente son asistidos más de 100 niños.

Ambas experiencias resumen dos áreas que pretende continuar fortaleciendo: el trabajo comunitario y la atención a sectores sociales que necesitan mayor acompañamiento.

300 cuadras como una de sus principales metas

De cara a un nuevo periodo, Ruiz coloca la infraestructura barrial entre sus prioridades.

Su planteamiento es trabajar coordinadamente con el Ejecutivo Municipal y desarrollar una planificación presupuestaria que permita alcanzar al menos 300 cuadras de pavimentación, mediante adoquinado o empedrado, durante el próximo periodo.


La infraestructura barrial ocupa un lugar central entre sus propuestas, con la meta de impulsar al menos 300 cuadras de pavimentación durante el próximo periodo.

La propuesta surge, según explica, de una de las necesidades que encuentra con mayor frecuencia al recorrer los barrios: mejores calles y soluciones para los sistemas de desagüe cloacal y pluvial.

Para conseguirlo, plantea realizar un trabajo detallado sobre presupuesto e infraestructura y mantener una articulación permanente entre la Junta y la administración municipal.

Deporte, prevención y espacios para los jóvenes

La mirada hacia niños y jóvenes ocupa igualmente una parte importante de sus propuestas.

Uno de sus proyectos es promover escuelas municipales gratuitas de diferentes disciplinas deportivas utilizando la infraestructura del Polideportivo Municipal, de manera que niños y adolescentes puedan acceder al deporte independientemente de la situación económica de sus familias.



Paralelamente, Ruiz plantea continuar impulsando la creación de un centro de rehabilitación como herramienta para abordar la problemática de las adicciones y ofrecer alternativas de recuperación y reinserción.

Su propuesta contempla además trabajar directamente con las comisiones vecinales para recuperar y modernizar plazas y espacios verdes en diferentes barrios de Concepción, tomando como referencia la experiencia desarrollada en la Plaza Nanawa.

“Las plazas y los espacios verdes son donde se encuentran todas las familias concepcioneras”, sostiene.

Emprender desde Concepción

Fernando Ruiz conoce también la realidad del pequeño emprendedor desde su propia experiencia.

Junto a su familia desarrolla Mafer, un emprendimiento de harina de maíz cocinada cuyo nombre nace de la unión de los nombres de los tres hermanos: Marcelo, Alejandro y Fernando.

Desde esa experiencia afirma conocer las dificultades que atraviesan quienes deciden iniciar una actividad económica y considera que el municipio puede convertirse en un aliado para su crecimiento.

Entre sus propuestas menciona capacitaciones, incentivos fiscales y el estudio de ordenanzas que generen mejores condiciones para quienes desean emprender, especialmente los jóvenes.

Para Ruiz, fortalecer a los microemprendedores significa también fortalecer la economía de la ciudad, debido al movimiento comercial y laboral que generan dentro de las propias comunidades.

Familia y raíces

Fernando es el mayor de tres hermanos e hijo de Nidia Medina, conocida como la “profe Nidia”, y Luis Ruiz, a quien recuerda por su trabajo cercano con diferentes comunidades a través de la Municipalidad de Concepción.

Hoy, aquella historia familiar adquiere para él otro significado desde su propia experiencia como padre.



Con 29 años, casado y con una hija pequeña, afirma encontrarse ante una etapa diferente a aquella en la que, con apenas 23 años, ingresó por primera vez a la Junta Municipal.

La juventud continúa siendo parte de su identidad política, pero ahora acompañada —señala— por la experiencia adquirida durante un periodo dentro del legislativo comunal y por las responsabilidades que llegaron con la formación de su propia familia.

“No debemos ser espectadores”


Ruiz reivindica la participación ciudadana y juvenil como una herramienta para transformar la política y las comunidades.

Ruiz también dirige un mensaje especialmente a los jóvenes que observan la política con desconfianza o desencanto.

Su postura es que quienes desean transformar aquello que consideran incorrecto deben involucrarse y participar activamente, en lugar de permanecer únicamente como espectadores.

“Los jóvenes debemos involucrarnos. No debemos ser espectadores, debemos entrar a la cancha para poder cambiar todo lo malo que vemos dentro de la política”, expresa.

Con esa premisa, Fernando Ruiz encara nuevamente el desafío electoral como candidato a concejal municipal por la Lista 2, buscando continuar dentro de la Junta Municipal de Concepción.

Su propuesta combina proyectos de infraestructura con políticas orientadas al deporte, la recuperación de espacios públicos, el acompañamiento a emprendedores y la atención de problemáticas sociales.

Pero su presentación ante el electorado parte también de una dimensión más personal: un joven que comenzó participando desde las aulas, llegó a la Junta Municipal a los 23 años y que hoy, seis años después, como padre, esposo, profesional y emprendedor, busca renovar la confianza de la ciudadanía para continuar trabajando desde la Junta.