En el marco del Día Nacional del Bombero, conmemorado cada 1 de agosto en recordación a la invalorable labor desempeñada durante la tragedia de Ycuá Bolaños, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concepción rindió homenaje a los ocho voluntarios de la ciudad que viajaron a Asunción para colaborar en las tareas de emergencia. Uno de ellos, Francisco “Yiyo” Antoniolli, recordó aquella experiencia y renovó el llamado a fortalecer la cultura de la prevención. 



Cada 1 de agosto, Paraguay conmemora el Día Nacional del Bombero, una fecha establecida por la Ley N.º 3918 en reconocimiento a la labor de los bomberos voluntarios durante la tragedia del supermercado Ycuá Bolaños, ocurrida en 2004, una de las mayores catástrofes civiles de la historia del país. 

En esta fecha, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concepción rindió un homenaje especial a los voluntarios concepcioneros que acudieron al llamado de servicio y solidaridad para colaborar en las tareas de rescate y apoyo en la capital. El reconocimiento fue para Francisco Antoniolli, José Romero, Magno Huerta, Ever Ortiz, Alberto Del Padre, Sergio Zarza, Nelson Lima y Juan Verdún, destacando su valentía, entrega y espíritu de sacrificio al servicio de la vida.



Uno de ellos es Francisco “Yiyo” Antoniolli, expresidente del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Concepción, quien recordó que en aquel entonces se desempeñaba como comandante de la institución y de la Junta Nacional de Cuerpos de Bomberos Voluntarios del Paraguay. Relató que, junto a otros bomberos de Concepción, viajó a Asunción al día siguiente del incendio para sumarse a las tareas de apoyo.

Antoniolli describió el escenario encontrado como devastador y afirmó que ningún entrenamiento podía preparar a un bombero para enfrentar una tragedia de semejante magnitud. Durante varios días, equipos de distintos puntos del país, junto con bomberos extranjeros, trabajaron de manera coordinada en las labores de rescate y asistencia.

El voluntario señaló que esta fecha no representa una celebración, sino una jornada de memoria y reflexión, al recordar que fue necesaria una tragedia de enormes dimensiones para que el país instituyera oficialmente el Día Nacional del Bombero.

Finalmente, insistió en que el mayor legado de Ycuá Bolaños debe ser el fortalecimiento de la prevención. Instó a autoridades, empresas y ciudadanos a cumplir las normas de seguridad y desarrollar una verdadera cultura preventiva, no solo frente a incendios, sino ante cualquier situación de riesgo, con el objetivo de evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.



Un trabajo incansable

N



Más allá de las emergencias de gran magnitud, los bomberos voluntarios cumplen una labor permanente al servicio de la comunidad. Incendios, accidentes de tránsito, rescates, asistencia en inundaciones y temporales, apoyo en eventos masivos, capacitaciones y campañas de prevención forman parte de un trabajo silencioso que se desarrolla durante las 24 horas, los 365 días del año. Su vocación de servicio, compromiso y solidaridad los convierten en un pilar fundamental para la protección de la vida y los bienes de la ciudadanía.