Padres de familia del Colegio Pablo Emiliano Quevedo, ubicado en la comunidad de Arroyo de Oro, distrito de Arroyito, decidieron cerrar la institución educativa desde este lunes como medida de fuerza ante la falta de respuestas de las autoridades al problema de infraestructura.

La medida es hasta tanto haya respuesta

Reinaldo Sanabria, padre de uno de los alumnos, explicó que el Ministerio de Educación y Ciencias clausuró hace varios meses dos pabellones de la institución debido al peligro de derrumbe. Desde entonces, los estudiantes del tercer ciclo y del nivel medio desarrollan las clases bajo los árboles.

Según manifestó, la falta de espacios adecuados impide que los alumnos reciban enseñanza en un ambiente pedagógico seguro y digno, por lo que los padres resolvieron impedir temporalmente el ingreso a la institución.

La comunidad educativa espera que representantes del MEC y otras autoridades competentes lleguen hasta el lugar para explicar qué soluciones serán implementadas y en qué plazo podrían habilitarse nuevas aulas.

Los chicos dicen que están cansados de deambular en busca de espacio para estudiar

La clausura de los pabellones se produjo al inicio del año lectivo 2026. Situaciones similares se registran en decenas de instituciones educativas del departamento, donde niños y adolescentes continúan dando clases en condiciones precarias y sin la infraestructura necesaria.