La comunidad de San Isidro Requejo, distrito de Belén, se encuentra de luto tras el fallecimiento de Máximo Niz, más conocido como Don Mato, de 80 años, ocurrido en la noche del lunes. El hombre padecía una enfermedad respiratoria y, según vecinos y familiares, atravesó sus últimos días con una profunda tristeza luego de haber sido víctima de cuatreros que faenaron una de sus vacas lecheras.

Al día siguiente del abigeato. Estaba triste y enfermo

Días atrás, Don Mateo y su esposa, Filomena Centurión, de 73 años, denunciaron que desconocidos habían sacrificado una de las tres vacas que poseían para su sustento. El hecho generó indignación en toda la comunidad, especialmente porque la pareja de adultos mayores dependía de esos animales para sobrellevar sus necesidades diarias.

Afectado por los problemas de salud que venía arrastrando, Don Mato se mostró impotente ante la pérdida sufrida y esperaba que las autoridades pudieran identificar a los responsables y recuperar algo de lo perdido.

Era en su momento feliz (gentileza)

Tras conocerse su fallecimiento, numerosos pobladores expresaron su pesar y recordaron al anciano como un hombre trabajador y humilde. Muchos coincidieron en que se marchó con la tristeza de haber sido víctima de la inseguridad rural que golpea a pequeños productores y familias campesinas.

Hoy, además del dolor por su partida, queda la preocupación por la situación de Doña Filomena, quien enfrenta sola la difícil tarea de seguir adelante. En la memoria de sus vecinos quedará el recuerdo de Don Mateo y el reclamo de justicia por un hecho que conmovió a toda la comunidad.

Pese al pedido hecho a las autoridades,  el caso quedó impune