La víctima, una joven indígena, presentaba heridas producidas por arma blanca y el hecho es investigado como un presunto feminicidio, apuntando las primeras hipótesis a su expareja como principal sospechoso.

La víctima fatal.

Una mujer fue hallada sin vida en la mañana de este viernes 2 de enero en el arroyo Ka’agatã, ubicado a unos 500 metros de la comunidad indígena Yry Poty Peju, en la colonia Capitán Herminio Mendoza, distrito de Azote’y. La víctima fue identificada como Juana González Gómez, indígena, de 27 años de edad, domiciliada en vida en la mencionada comunidad.

De acuerdo al informe de la Dirección General de Investigación Criminal – Departamento de Investigaciones de Hechos Punibles de Concepción, el hallazgo se produjo alrededor de las 11:50 horas, tras una comunicación realizada por la lideresa de la comunidad, Ana Delia Reyes Quevedo, quien alertó a la Comisaría 24ª Capitán Herminio Mendoza sobre la presencia de un cuerpo sin vida en el arroyo.

Según el relato brindado a los intervinientes, la víctima habría salido de su vivienda el jueves 1 de enero, alrededor de las 08:00 horas, con destino al arroyo para acarrear agua, sin regresar posteriormente a su domicilio. Ante esta situación, miembros de la comunidad iniciaron una búsqueda durante la tarde, sin resultados positivos.

Ya en la mañana del viernes, el cuerpo fue localizado sumergido en el arroyo, presentando a simple vista rastros de violencia en la zona de la cabeza. El hecho fue comunicado a la Fiscalía, constituyéndose en el lugar la asistente fiscal de turno, abogada Clara Vega, en representación de la Unidad Penal N.º 1 de la Fiscalía Zonal de Yby Yaú, a cargo de la agente fiscal interina, abogada Claudia Huespe García, acompañadas por el médico forense Dr. Manuel Ruiz Cañete y personal de Criminalística.

Tras la inspección, el médico forense determinó que el cuerpo presentaba heridas cortantes profundas en la cabeza y el cuello, producidas por un objeto punzocortante, presumiblemente un cuchillo. Como causa probable de muerte, diagnosticó shock hipovolémico producido por heridas de arma blanca, descartando signos de asfixia por sumersión y señalando que la víctima habría sido arrojada al arroyo luego de perder la vida.

Finalizados los procedimientos de rigor, el cuerpo fue entregado a una familiar de la víctima, la señora Amelia Brítez Amarilla, residente en la misma comunidad. El caso continúa bajo investigación por parte del Ministerio Público; las primeras hipótesis apuntan como presunto autor a la expareja de la joven, aunque las autoridades no han dado a conocer mayores datos sobre el mismo.