La segunda edición del Vía Crucis Parroquial se desarrolló con gran participación comunitaria, destacándose la representación de la Pasión de Cristo a cargo de jóvenes del barrio.

En el marco de las celebraciones de Semana Santa, el barrio San Antonio de Concepción vivió un emotivo y concurrido Vía Crucis Parroquial durante el Martes Santo, como parte de la propuesta “Semana Santa a lo yma”. La actividad contó con la participación de fieles que acompañaron el recorrido por las principales calles, junto a la Sagrada Imagen de Cristo Crucificado y la Virgen de los Dolores, animados por los Hermanos Estacioneros de la comunidad.
El párroco de la Parroquia Virgen del Rosario y San Antonio, padre Fernando Florentín, destacó que esta segunda edición fue “un éxito total”, resaltando el compromiso de toda la comunidad parroquial. Señaló además la importancia de este tipo de actividades para que los fieles puedan conocer y reflexionar sobre los momentos vividos por Jesucristo, desde su juicio hasta su crucifixión y posterior resurrección, considerada como fuente de esperanza.
Uno de los aspectos más valorados fue la representación de la Pasión de Cristo, interpretada por jóvenes del barrio, quienes asumieron distintos papeles en cada estación del Vía Crucis. Según el sacerdote, el nivel de interpretación sorprendió incluso a la organización, logrando involucrar a los presentes no solo en la oración, sino también en una profunda contemplación del mensaje cristiano.





La preparación del evento demandó varias semanas de trabajo, con la participación de referentes locales del arte y la danza, quienes colaboraron en la formación y acompañamiento de los jóvenes actores. Entre ellos se destacó el trabajo de docentes como Liz Recalde, José, Marlene y Cindy, quienes brindaron apoyo técnico y artístico para fortalecer la puesta en escena.
Por su parte, la coordinadora general, profesora Liz Recalde, explicó que alrededor de 38 jóvenes de la Pastoral Juvenil del Colegio San Antonio formaron parte de la representación, tras intensos ensayos realizados durante las semanas previas. Indicó que fue un desafío importante, pero que el compromiso de los estudiantes fue clave para lograr el resultado final.
Asimismo, resaltó el acompañamiento de los vecinos, quienes no solo observaron el desarrollo del Vía Crucis, sino que también participaron activamente, fortaleciendo el sentido de comunidad. “La idea principal siempre es trabajar en conjunto, y el entusiasmo de la gente fue fundamental para que esto sea posible”, expresó.
Desde la organización manifestaron su intención de consolidar esta actividad como una tradición en el barrio, buscando que permanezca en la memoria colectiva y continúe creciendo en cada edición.
