Autoridades educativas ordenaron aislar sectores con riesgo de derrumbe mientras avanzan verificaciones técnicas en distintas escuelas del departamento.

La aplicación de la Resolución N° 327 del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) generó la inhabilitación de aulas y otros espacios en mal estado dentro de varias instituciones educativas del departamento de Concepción, como medida preventiva ante posibles riesgos estructurales.
Según explicó la supervisora administrativa, Mg. Beatriz Giménez, en total se identificaron unas 104 instituciones con sectores comprometidos, donde en algunos casos se detectan entre una y tres aulas afectadas, así como sanitarios con problemas estructurales. La disposición busca evitar situaciones de riesgo para estudiantes, docentes y personal educativo.
En ese sentido, se instruyó a los directores a acatar la resolución y aislar las áreas comprometidas, reubicando a los alumnos en espacios más seguros dentro de las mismas instituciones. “El objetivo es salvaguardar la integridad de los niños, jóvenes y docentes, mientras se desarrollan las clases en condiciones seguras”, señaló.




La supervisora también aclaró que el listado de instituciones afectadas corresponde a datos cargados en el proceso de microplanificación del año anterior, por lo que actualmente se encuentra en etapa de actualización. En ese contexto, indicó que algunas aulas ya fueron reparadas mediante intervenciones recientes, incluso con apoyo de municipios o a través de proyectos como el programa TAPE, por lo que serán excluidas del listado una vez verificada su condición.
Como parte del proceso, la Dirección Departamental remitió notas a la Gobernación y a los municipios solicitando apoyo técnico, a fin de contar con profesionales que puedan verificar el estado real de las infraestructuras y emitir informes técnicos que permitan tomar decisiones más precisas.
En el distrito de Concepción, inicialmente se reportaron 27 instituciones con observaciones, aunque esta cifra será ajustada tras las verificaciones técnicas en curso. Mientras tanto, en varias escuelas los estudiantes continúan sus actividades en espacios alternativos como bibliotecas, comedores o tinglados, sin necesidad de trasladarse fuera de las instituciones.
Las autoridades educativas continúan trabajando en la evaluación caso por caso, con el objetivo de garantizar la seguridad en las aulas y restablecer gradualmente el uso de los espacios una vez que se cuente con las condiciones adecuadas.
