El perrito acompañó a una ciudadana venezolana expulsada tras el violento enfrentamiento entre mochileros ocurrido en Horqueta y cruzó la frontera rumbo al Brasil sin separarse de ella.

Polar, un perrito blanco de cuatro años, se convirtió en protagonista de una historia que conmovió en redes sociales, al acompañar fielmente a su dueña durante todo el proceso de expulsión del país. La mujer, identificada como Jenniter Cecilia Matute Uloa, de nacionalidad venezolana, fue una de las extranjeras involucradas en el violento altercado registrado días atrás en Horqueta, donde uno de los participantes resultó gravemente herido.
Durante aquella pelea —que se hizo viral en distintos videos— incluso se observa cómo el animal intenta defender a su dueña en medio del caos. Posteriormente, agentes de la Comisaría 3ª trasladaron a los extranjeros hasta la patrullera, momento en que Polar, al ver que la mujer era llevada, corrió detrás del móvil policial para no quedarse atrás.

En el trayecto, la joven explicó a los intervinientes que el perrito la acompaña desde hace cuatro años en sus viajes por distintos países, destacando que es obediente y está acostumbrado a estar siempre a su lado. También relató que ambos habían llegado a Paraguay hacía aproximadamente dos meses.
Ante la situación, los efectivos policiales decidieron subir al animal a la patrullera para evitar separarlos y lo llevaron hasta la sede de la Dirección Nacional de Migraciones, donde se realizó el trámite de salida del país. En todo momento, Polar permaneció junto a su dueña.
Inicialmente se creyó que el perrito había quedado en territorio paraguayo, lo que motivó la intervención de la Dirección de Bienestar Animal para buscarle un hogar temporal. Sin embargo, horas más tarde se confirmó que Polar también cruzó la frontera por el Puente de la Amistad rumbo al Brasil, siempre acompañando a su dueña.
Desde Bienestar Animal destacaron el accionar de las autoridades migratorias y señalaron que, según registros oficiales, este sería el primer caso en el país de una mascota que acompaña a su propietaria en un procedimiento de expulsión.
Además de la joven venezolana, también fueron expulsados otros cuatro extranjeros vinculados al hecho violento: un venezolano señalado como presunto agresor, un ciudadano chileno que resultó víctima de la golpiza y dos argentinos que se encontraban con el grupo.
