Bajo la luz de linternas y en medio de caminos intransitables del Departamento de Alto Paraguay, la vocación de servicio se impuso a la precariedad, cuando una enfermera y su esposo interceptaron a una parturienta en plena ruta para salvar dos vidas.

Nació en plena ruta, gracias a la enfermera de la USF (Gentileza)

La geografía del Chaco paraguayo volvió a ser el escenario de una historia donde la línea entre la tragedia y el milagro fue decidida por la voluntad humana, cuando Gabi Coronel, licenciada de la Unidad de Salud Familiar (USF) de Toro Pampa, se convirtió en la heroína de una jornada que pone de manifiesto, una vez más, el abandono estructural de la región.

La emergencia comenzó a las 22:30 del pasado viernes 2 de enero. Una mujer, trabajadora de la Estancia Inmakata, ubicada a 20 kilómetros de Toro Pampa, Departamento de Alto Paraguay, llevaba más de cinco horas en labor de parto.

Ante la falta de una ambulancia disponible en ese momento y la certeza de que los caminos, verdaderas trampas de lodo y baches, impedirían que la paciente llegara a tiempo al centro asistencial, la enfermera Coronel tomó una decisión.

No esperó, movilizó a su esposo y, en su vehículo particular, salió al encuentro de la mujer para acortar la distancia.

El bebé que vio la luz de la vida en plena ruta (gentileza)

El encuentro se produjo en plena ruta, bajo la oscuridad del Chaco. La situación era límite, el bebé ya estaba en fase expulsiva.

Sin camillas, sin salas esterilizadas y sobre la carrocería de una camioneta, la profesional de blanco procedió a asistir el nacimiento.

“El recién nacido presentó circular simple de cordón, pero nació en buenas condiciones y con un llanto vigoroso”, relató Coronel con la calma de quien sabe que cumplió con su deber.

Gran trabajo de la enfermera (Gentileza)

A pesar de las condiciones extremas, la pericia de la enfermera permitió realizar con éxito el corte del cordón umbilical y la estabilización inmediata del recién nacido, un varón de 3,750 kilogramos.

Tras el alumbramiento en plena ruta, madre e hijo fueron trasladados inicialmente a la USF local y, posteriormente, derivados al Hospital Regional de Fuerte Olimpo para una atención especializada. Ambos se encuentran fuera de peligro y evolucionan favorablemente.

La enfermera Coronel ya lleva en su haber, con este último, tres partos realizados en medio de la ruta en pésimas condiciones, donde pudo asistir a otras mujeres con partos exitosos.

“Mi horario de trabajo es de 07:00 a 15:00 en la USF de Toro Pampa. Todos tienen mi contacto. En muchos casos durante la noche atiendo a los pacientes. En este caso, si no atendía la llamada, quien sabe qué iba a suceder, por eso siempre estoy atenta”, concluyó la enfermera, oriunda de Toro Pampa, que en medio de la precariedad asiste a los que necesitan de su servicio.

La madre e hijo fueron derivados al Hospital de Fuerte Olimpo (Gentileza)

Fuente: Ultima Hora