La institución del barrio Itacurubí enfrenta desde hace años problemas en la provisión del vital líquido, lo que obliga a recurrir a estrategias improvisadas para sostener las actividades diarias.

Esta mañana, el tanque está lleno y había agua; una vez que se vacíe, quedan sin el líquido.

La Escuela Básica Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, ubicada en el barrio Itacurubí de la ciudad de Concepción, atraviesa una crítica situación debido a la escasez de agua, una problemática que, según autoridades educativas, se arrastra desde hace varios años sin una solución definitiva.

El director de la institución, profesor Celso Darío Benítez, explicó que el principal inconveniente radica en la provisión irregular del servicio de la Essap, lo que impide garantizar el abastecimiento durante toda la jornada escolar. “Ahora por lo menos tenemos agua en la mañana, pero para la tarde muchas veces ya no contamos con el suministro, e incluso en días de intenso calor se agota antes del mediodía”, señaló.

La institución cuenta actualmente con un tanque de 2.000 litros, que resulta insuficiente para cubrir la demanda de más de 600 alumnos en el turno diurno y cerca de 50 estudiantes adicionales en horario nocturno. Ante esta situación, docentes y padres de familia implementan medidas alternativas, como la provisión de agua en bidones de 20 litros para las aulas, aunque el recurso no siempre alcanza.



El director indicó que estos gastos muchas veces son asumidos con recursos propios de la institución, lo que genera dificultades para sostener la provisión de forma continua. “Hay días en que se puede comprar, otros en que no, entonces debemos buscar nuevas estrategias”, agregó.

Asimismo, mencionó que existe un compromiso por parte de la Gobernación para la provisión de un tanque de mayor capacidad, lo que permitiría almacenar agua en los horarios en que el servicio está disponible y distribuirla durante el resto del día. No obstante, la instalación del sistema requerirá además inversión en mano de obra y equipamientos complementarios como motores.

La falta de agua también impacta en otros aspectos clave del funcionamiento escolar, como la limpieza de sanitarios y la preparación de alimentos, especialmente en el marco de programas de alimentación. Según el director, en ocasiones el personal debe acudir en horas tempranas para recolectar agua y poder iniciar las actividades.

La comunidad educativa continúa gestionando soluciones para garantizar condiciones básicas dentro de la institución, mientras espera una respuesta más estructural que permita superar definitivamente esta problemática.