Pobladores de la ciudad de Paso Horqueta denuncian que desde hace dos semanas consumen agua de color anaranjado, sin que hasta el momento exista una solución al problema. La situación genera creciente preocupación, especialmente en los sectores más vulnerables, donde muchas familias no cuentan con recursos para adquirir agua potable.

“La mayor preocupación es la salud de los niños, ya que en las escuelas también utilizan esta agua”, expresó Hernán Osorio, residente de la comunidad.
Según explicó, las autoridades municipales ya realizaron las gestiones necesarias para avanzar en un sistema de tratamiento de agua. Sin embargo, el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA) aún no ha iniciado el llamado a licitación para la construcción de la planta que permitiría tratar el agua cruda proveniente del río Aquidabán.

Osorio manifestó su inquietud ante la falta de avances y señaló que espera que factores políticos no estén influyendo en la demora del proyecto, considerando que el intendente local pertenece a un sector distinto al del Gobierno Nacional.
Actualmente, los pobladores dependen directamente del agua del río Aquidabán para el consumo diario, debido a que los pozos artesianos de la ciudad se encuentran fuera de funcionamiento, lo que agrava aún más la situación sanitaria en la zona.
