Pobladores del barrio Redención, sector Casuriaga, denuncian reiterados hurtos, viven con miedo constante y acusan a la lideresa Jacinta Pereira de no intervenir ni permitir el ingreso policial a la comunidad.

Cuestionan que, por tratarse de menores de edad, las autoridades abandonaron a los pobladores, dejándolos a merced de los indígenas, quienes hacen de las suyas.

Vecinos del barrio Redención, en el sector Casuriaga, denunciaron públicamente una situación de creciente inseguridad que los mantiene en estado de zozobra permanente, señalando a un grupo de indígenas como presuntos responsables de reiterados hechos de hurto que afectan directamente a numerosas familias del sector.

Cansados de la falta de soluciones, los pobladores convocaron a medios de comunicación para exponer la problemática que, según afirmaron, se viene agravando con el paso de los meses. De acuerdo con los testimonios, los robos ocurren principalmente durante la madrugada, cuando los presuntos autores recorren la zona y se apoderan de todo tipo de objetos, desde focos, canillas, cubiertos y ropas, hasta electrodomésticos y animales domésticos como gallinas.

Una de las afectadas, la señora María Jara, expresó su angustia y desesperación ante la situación. “Es muy triste lo que estamos viviendo, estamos cansados y no dormimos tranquilos. Salen a cualquier hora, especialmente de madrugada. Hasta a los focos les ponemos candados porque nos roban”, relató. La vecina agregó que los presuntos responsables estarían plenamente identificados y serían entre cuatro a cinco personas, quienes incluso habrían atacado a perros con armas blancas para evitar ser descubiertos. Asimismo, cuestionó duramente a la lideresa indígena Jacinta Pereira, afirmando que pese a comprometerse a intervenir, no habría tomado acciones concretas y tampoco autorizaría el ingreso de la Policía Nacional a la comunidad.



Por su parte, la señora María Vicenta de Acosta manifestó que presentó una denuncia formal ante el Ministerio Público, pero lamentó la falta de resultados concretos. Indicó que, según le informaron, algunos de los involucrados serían menores de edad, lo que dificulta la intervención judicial. La vecina señaló que la situación se ha vuelto insostenible y que el temor es constante entre los pobladores.

Los vecinos aseguraron además que viven con miedo permanente, ya que los presuntos autores portarían armas blancas y se desplazan libremente por la zona, lo que incrementa la sensación de inseguridad y vulnerabilidad. Ante esta situación, exigieron la intervención urgente de las autoridades competentes, advirtiendo que la problemática se encuentra fuera de control y que temen por la integridad de sus familias.

La comunidad espera una respuesta inmediata que permita frenar los hechos denunciados y restablecer la tranquilidad en el barrio Redención, sector Casuriaga.