En Paraguay comienza a consolidarse un fenómeno poco convencional: los therians, personas que aseguran sentirse o identificarse con animales. La comunidad, que ha despertado gran curiosidad y debate en redes sociales, plantea preguntas sobre si se trata de una moda pasajera o de una subcultura emergente.

Los therians van más allá de un disfraz. El término proviene de therianthrope, del griego therion (animal) y anthropos (humano), y describe a quienes sienten una conexión psicológica, espiritual o neurológica con uno o varios animales. Esta identidad interna, conocida como teriotype, se manifiesta a través de comportamientos como caminar en cuatro patas, rugir, aullar, ladrar o adoptar hábitos de su animal elegido, aunque siempre conscientes de su cuerpo humano. Entre los animales más frecuentes se encuentran lobos, felinos y perros, pero también reptiles, aves y otras especies.
La primera junta de therians en Paraguay se realizará el próximo 15 de febrero en la Plaza de Armas de Encarnación, a partir de las 17:00. La convocatoria se difundió por grupos de WhatsApp y despertó tanto curiosidad como controversia, sobre todo por la presencia de participantes con máscaras y accesorios que representan a sus animales internos.
El fenómeno no es exclusivo del país. En América Latina, medios internacionales como Infobae han reportado eventos similares. En Montevideo, Uruguay, centenares de jóvenes se reunieron para compartir sus experiencias como therians. Algunos explicaron que desde niños se sentían “atrapados” en un cuerpo humano y conectados con animales específicos. Uno de ellos relató sentirse como un mono, porque siempre disfrutó estar en los árboles y caminar de determinada forma. Otra adolescente contó que desde pequeña se identificaba con un animal, actividad que descubrió tras hacer máscaras que nadie compraba y que la ayudaron a sentirse menos sola.
Dentro de la comunidad existen distintas categorías: los politherians, que se identifican con más de un animal, y quienes solo siguen la tendencia por estética o curiosidad. Algunos aseguran que su vínculo con el animal trasciende la apariencia y se expresa a nivel interno, mientras que otros participan principalmente por diversión o por las redes sociales.
Si bien los therians captan cada vez más atención en Paraguay y en el mundo, todavía queda por verse si esta comunidad se consolidará como una subcultura sólida o si terminará siendo una moda pasajera. Lo que sí es evidente es que su aparición abre un debate sobre identidad, pertenencia y nuevas formas de expresión personal, despertando tanto curiosidad como asombro.
📰 UH
