Dos nuevos hechos de abigeato fueron denunciados en los últimos días en el departamento de Concepción, sumándose a una seguidilla de casos que vuelve a generar frustración e incertidumbre entre los productores ganaderos de la zona.

El flagelo del abigeato continúa afectando al sector productivo del departamento de Concepción, donde en las últimas horas se registraron dos nuevas denuncias en distintos puntos del interior, evidenciando la persistencia de estos hechos delictivos.
El primer caso ocurrió en la localidad de Laguna Plata, distrito de Paso Horqueta, donde un animal vacuno fue faenado de manera clandestina en un establecimiento ganadero. Del lugar solo quedaron restos del animal, como la cabeza y los huesos, constatándose la sustracción de la parte cárnica. El potrero afectado se encuentra a orillas del río Paraguay y no se hallaron rastros de personas, presumiblemente debido a las lluvias registradas en la zona.
El segundo hecho fue denunciado en la localidad de Frontera Curuzú Ñu, también en el distrito de Paso Horqueta, donde un productor reportó el faltante de una vaquilla de pelaje blanco, raza Nelore, de su establecimiento ganadero. El faltante fue detectado tras un conteo de animales realizado para su posterior traslado, constatándose la ausencia de uno de ellos.
Personal policial acudió al lugar y verificó el alambrado perimetral, el cual no presentaba señales de forzamiento, tampoco se encontraron rastros de pisadas en la zona. En el procedimiento participaron efectivos de la subcomisaría local y personal especializado de lucha contra el abigeato.
Estos nuevos casos se suman a otros hechos recientes registrados en el departamento, entre ellos el ocurrido en Virgen del Carmen, distrito de Loreto, donde un productor adulto mayor de 83 años fue víctima de abigeato. En ese caso, el Ministerio Público informó que cuatro personas ya fueron identificadas como presuntas responsables, una de ellas incluso condenada anteriormente por un hecho similar, aunque hasta el momento ninguno ha sido capturado.
La reiteración de estos hechos vuelve a generar malestar y desazón en el sector ganadero, que reclama resultados concretos ante un delito que impacta directamente en la producción y la economía rural del departamento.
