Reclamo masivo de estudiantes por presuntas irregularidades en evaluaciones derivó en la separación de la docente de dos cátedras, la aceptación de su renuncia como directora académica y la conformación de un comité evaluador.


Fachada de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción, que este año afronta el proceso de evaluación para la acreditación de la carrera.

La Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción atraviesa un momento de alta tensión institucional tras una grave denuncia presentada por estudiantes del primer y tercer año de la carrera, quienes manifestaron su disconformidad con el proceso de evaluación en las materias Histología y Anatomía Patológica.

Según el reclamo al que tuvo acceso este medio, los alumnos aseguran haber sido víctimas de un trato inhumano, amenazas constantes durante el año lectivo y presunta manipulación de exámenes por parte de la Dra. Manuelita Iglesias, responsable de ambas cátedras y hasta hace poco directora académica de la facultad. Afirman además que no podían solicitar revisión o explicación de sus calificaciones, ya que, según denuncian, ello implicaba la quita de puntos, generando un clima de temor generalizado.

Los estudiantes sostienen que esta situación derivó en aplazos masivos y acumulación de recursantes, con casos de alumnos que llevan hasta tres años sin poder avanzar de curso. En el año 2025, de los 82 estudiantes que rindieron Histología en primer año, solo 27 aprobaron; de ese total, 41 eran recursantes de años anteriores. En el tercer año, la situación fue aún más crítica: apenas 11 de los 60 alumnos aprobaron Anatomía Patológica, y solo 11 estudiantes —entre regulares y recursantes— lograron pasar al cuarto año.


El decano de Medicina de la Universidad Nacional de Concepción, Dr. Roberto Barrios, durante la entrevista.

Ante esta situación, el decano de la Facultad de Medicina, Dr. Roberto Barrios, confirmó a este medio que la institución ya venía arrastrando el problema desde hace tiempo y que el último examen marcó el punto culminante del conflicto. Como respuesta, se emitieron cuatro resoluciones que deberán ser homologadas por el Consejo Directivo, máxima autoridad de la facultad.

La primera medida establece la desvinculación de la Dra. Iglesias de las cátedras de Histología y Embriología (primer año) y Anatomía Patológica (tercer año). La segunda resolución dispone el nombramiento del Dr. Arnaldo Vázquez como encargado de ambas cátedras. La tercera resolución acepta formalmente la renuncia de la docente al cargo de directora académica, la cual —según explicó el decano— había sido presentada hace aproximadamente seis meses. Finalmente, se resolvió conformar un comité de evaluación para los próximos exámenes, integrado por los doctores Arnaldo Vázquez, Raúl Desvars y el Mg. Pablo Carballo.

El Dr. Barrios aclaró que si bien estas materias históricamente presentan altos índices de aplazos en todas las facultades de Medicina del país, en este caso particular el trato denunciado por los estudiantes pudo haber incidido de manera negativa en los resultados, motivo por el cual se adoptaron decisiones drásticas.

Desde el decanato señalaron que la facultad se encuentra en un momento crítico, ya que este año afrontará un nuevo proceso de acreditación, además del examen de ingreso, la actualización de la malla curricular y un ambicioso plan de capacitación docente, en un contexto de limitaciones presupuestarias.

Las autoridades aseguraron que el objetivo es normalizar la situación académica, garantizar evaluaciones justas y transparentes, y restablecer la confianza de los estudiantes en la institución.