Un trágico accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del sábado 10 de enero de 2026 segó la vida de dos jóvenes suboficiales de la Policía Nacional, ambos recientemente egresados de la institución, en un vuelco registrado sobre el kilómetro 80 de la Ruta PY05, en la localidad de Sapucaí.

Las víctimas fatales fueron identificadas como Anderson Ariel Aquino Sánchez, de 21 años, suboficial ayudante recientemente egresado en diciembre de 2025 y puesto a disposición de la Comandancia de la Policía, domiciliado en la zona de Cruce Bella Vista; y Aldemir Martínez Villamayor, de 22 años, suboficial ayudante egresado en diciembre de 2024, con destino en la Dirección de Policía del departamento de Amambay.
En el mismo percance resultó herida Evelyn Pereira Cohene, de 20 años, quien fue auxiliada con vida y trasladada inicialmente al centro asistencial de Yby Yaú, para luego ser derivada al Hospital Regional de Concepción, donde permanece internada para una mejor atención médica.

Según el reporte policial, el hecho fue comunicado por un transeúnte. Al llegar al lugar, los intervinientes encontraron un automóvil Toyota Premio, color perla, con importantes daños materiales. A pocos metros del rodado, en el pastizal, se hallaba la joven herida, mientras que a unos 20 y 30 metros del vehículo fueron localizados los cuerpos sin vida de los dos suboficiales, con múltiples fracturas y lesiones visibles.
De acuerdo con las primeras hipótesis, el automóvil se desplazaba de oeste a este y, al llegar al punto mencionado, el conductor habría perdido el control a causa de la pista mojada, lo que derivó en el vuelco. Como consecuencia, los ocupantes salieron despedidos del habitáculo, sufriendo lesiones de extrema gravedad que provocaron el fallecimiento de los dos efectivos policiales.
Personal de Criminalística de Yby Yaú realizó los trabajos técnicos en el lugar, mientras que la agente fiscal interina de turno, Claudia Huespe, junto al médico forense Javier Ruiz, procedió a la inspección de los cuerpos en la morgue Pax Amambay. El informe forense determinó que Anderson Aquino falleció a causa de un shock hipovolémico, en tanto que Aldemir Martínez perdió la vida por traumatismo craneoencefálico severo.

Tras culminar los procedimientos legales, el cuerpo de Anderson Aquino fue entregado a su padre, Genaro Aquino, mientras que el de Aldemir Martínez fue entregado a su tía, Bernarda Martínez.
La muerte de los dos jóvenes suboficiales, que apenas iniciaban su carrera profesional al servicio de la ciudadanía, enluta a la Policía Nacional y conmociona a sus familiares, camaradas y a la comunidad en general.
