Despiden a los militares de la FTC asesinados en San Pedro

Los restos de los tres militares fallecidos en el atentado en San Pedro llegaron este jueves al Cuartel General del Ejército en la ciudad de Luque, para darles el último adiós, y luego fueron llevados cada uno a su ciudad natal.

Los restos de los tres militares de la FTC asesinados en San Pedro llegaron en la mañana de este jueves al Cuartel General del Ejército en la ciudad de Luque

Los restos del sargento 1° de Infantería Lauro Ramón Monzón Acosta, de 30 años, del sargento 1° de Material Bélico Mauricio Pérez Paredes, de 26, y del sargento 1° de Infantería Eulalio Espinoza, de 29 años, militares de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), llegaron en la mañana de este jueves al Cuartel General del Ejército en la ciudad de Luque, para ser velados y despedidos por sus compañeros.null

El presidente de la República, Mario Abdo Benítez, y los altos mandos militares llegaron al lugar en donde fue realizada una ceremonia, posteriormente, los féretros fueron llevados a sus distintas ciudades, informó Telefuturo.

El cuerpo del sargento 1° de Infantería Eulalio Espinoza, de 29 años, llegó este jueves hasta su ciudad natal Yaguarón, en el Departamento de Paraguarí, ocasión en que uno de sus hermanos manifestó que dos de sus hermanos son militares y los demás trabajan en la chacra y que son de escasos recursos. Dijo que su hermano fallecido era el sostén de la familia, informó Telefuturo.

Aseguró que no esperaron que muera de esa forma y que la familia atraviesa por una situación muy difícil. Dijo que su hermano le había comentado en una ocasión anterior, mientras realizaban un recorrido, que vieron a 15 personas en el monte con distintas armas de fuego, sin embargo, no recibieron orden para ingresar un poco más en el lugar.

Por otra parte, el cuerpo del sargento 1° de Infantería Lauro Ramón Monzón Acosta llegó al aeropuerto Teniente Amín Ayud de Encarnación, en el Departamento de Itapúa, y luego trasladado al distrito de Alto Verá, de donde era oriundo. Familiares, amigos y ex camaradas del Colegio Militar de Suboficiales del Ejército (Comisoe) acompañaron al sargento a su última morada, informó el periodista de Última Hora Antonio Rolín.

Momentos de mucha tristeza e impotencia se vivieron en el aeropuerto donde llegaron los restos mortales del sargento de Infantería, que a más de los militares fue recibido por sus hermanos, el sargento Silvio Monzón, y Cándido Monzón, y luego acompañaron el féretro hasta la localidad de Alto Verá, donde lo esperaban sus familiares, vecinos y amigos para despedirlo.

Uno de sus hermanos, con lágrimas en los ojos, manifestó que los asesinatos de los uniformados pudieron haberse evitado.